- ¿Qué ventajas les trajo a los europeos conquistar el territorio americano?
- Enumera las medidas tomadas por el gobierno español para controlar la explotación económica del continente americano.
- ¿Cómo se organizó la explotación del Cerro Rico de Potosí?
- Completa el esquema de la página 111.
- Define “monopolio comercial” y explica a quienes beneficiaba.
- ¿Por qué el autor dice que el contrabando era inevitable? ¿Qué intentaban robar los piratas?
Si sos alumno de 2° de las escuelas N° 41 y N°206 de Mar del Plata, en este espacio podrás encontrar los materiales de Historia. Aquí se publicarán los textos y las consignas que no están en el módulo de fotocopias. También podrás encontrar enlaces que te lleven a videos y aplicaciones para aprender los temas que vayamos estudiando.
lunes, 26 de noviembre de 2012
La expansión colonial y el capitalismo comercial
miércoles, 26 de septiembre de 2012
El asesinato de Atahualpa
Aquí les dejo una animación sobre el "Encuentro de Cajamarca" realizado por animadores peruanos:
La caida de Tenochtitlan
Les dejo un documental del Instituto Nacional de Antropología e Historia, de Méjico.
La conquista de los Mexicas y el Tawantisuyu
- ¿Por qué Cortés logró dominar a los mexicas (aztecas)?
- Busca información sobre La Malinche. ¿Qué opinión te merece la actitud de esa mujer?
- Compara las causas por las cuales Pizarro logró vencer a los Incas con lo sucedido con los mexicas.
- Explica qué sucedió en Cajamarca en 1531. ¿Por qué el autor afirma que "los incas fueron vencidos por sus propias creencias"?
- ¿Por qué el autor del libro dice que las armas de fuego y los caballos provocaron el desconcierto inicial de la Conquista, pero que fue la desarticulación la que la permitió? ¿Qué quiere decir el concepto "desarticulación"?
miércoles, 29 de agosto de 2012
1492, La Conquista del Paraíso
“A veces, las películas nos hablan tanto de la sociedad que las ha realizado como del hecho histórico que intentan evocar” (Pierre Solin). El cine es un medio de expresión artística y un hecho de comunicación social. Cuando un director crea una película se propone comunicar algo, de determinada manera y con una intención.
En este trabajo te propongo que analices la película “1492, La conquista del paraíso” y respondas las siguientes consignas:
1. Describe los preparativos del viaje de Colón y las negociaciones con la reina Isabel.
2. Explica cuáles eran los objetivos de Colón y cuáles los de la Corona.
a. Lo que explica la película, ¿coincide con lo que plantea el libro que leímos? Fundamenta tu respuesta con ejemplos.
3. ¿Qué dificultades se les presentaban mientras navegaban en el océano y cómo las solucionaron?
4. Describe la escena del encuentro entre Colón y los indígenas. ¿Cómo reaccionaron los europeos y los americanos?
5. La conquista de América ha sido interpretada de dos maneras: algunos consideran que fue una tragedia porque los europeos robaron y asesinaron a los indígenas; otros creen que los españoles querían mejorar la vida de los americanos al convertirlos en cristianos y enseñarles el idioma castellano. ¿Cuál de estas posturas se aproxima a lo que plantea la película? Fundamenta tu respuesta. Les dejo el link de la película:
En este trabajo te propongo que analices la película “1492, La conquista del paraíso” y respondas las siguientes consignas:
1. Describe los preparativos del viaje de Colón y las negociaciones con la reina Isabel.
2. Explica cuáles eran los objetivos de Colón y cuáles los de la Corona.
a. Lo que explica la película, ¿coincide con lo que plantea el libro que leímos? Fundamenta tu respuesta con ejemplos.
3. ¿Qué dificultades se les presentaban mientras navegaban en el océano y cómo las solucionaron?
4. Describe la escena del encuentro entre Colón y los indígenas. ¿Cómo reaccionaron los europeos y los americanos?
5. La conquista de América ha sido interpretada de dos maneras: algunos consideran que fue una tragedia porque los europeos robaron y asesinaron a los indígenas; otros creen que los españoles querían mejorar la vida de los americanos al convertirlos en cristianos y enseñarles el idioma castellano. ¿Cuál de estas posturas se aproxima a lo que plantea la película? Fundamenta tu respuesta. Les dejo el link de la película:
miércoles, 22 de agosto de 2012
Especial de Canal Encuentro
Les dejo este video que presenta varios de los temas que veremos en las próximas semanas
El primer viaje
Imagina que sos un tripulante del primer viaje de Cristobal Colón y los marineros que lo acompañaron. Podés elegir ser un marinero que salió de España en la carabela y regresó, o ser un americano/a que fue llevado a Europa por Colón al regresar.
Escribe una carta a un familiar, o un amigo, narrándole todo lo ocurrido.
Tené en cuenta el fragmento de "Memorias del Fuego" de Eduardo Galeano.
Escribe una carta a un familiar, o un amigo, narrándole todo lo ocurrido.
Tené en cuenta el fragmento de "Memorias del Fuego" de Eduardo Galeano.
La llegada de los europeos a América
1.
Explica
con tus palabras los cambios que sucedieron en España a mediados del siglo XV,
cuando Colón pensaría su proyecto de navegar el océano Atlántico.
2.
¿Por
qué el autor del libro dice que en el momento de la llegada de los europeos a
América sucedió una “confrontación entre las distintas cosmovisiones”?
a.
A
partir de lo que plantea el libro, define la palabra cosmovisión.
3.
¿Qué
relación había entre las creencias católicas y la imposibilidad de que Colón
pudiera imaginarse que había descubierto un nuevo continente?
4.
¿Por
qué cuando Colón llegó a la isla Guanahaní creía que estaba en China?
5.
Relee
el texto “La ruta del sol hacia las indias” que trabajamos en la clase del 12
de Julio y el apartado “Instrumentos y cálculos” del libro, y responde:
a.
Escribe
un párrafo en el que describas el imaginario
de los marineros que acompañaron a Colón en su viaje.
b. ¿Por qué el autor del libro afirma
que los marineros “salvo raras excepciones, creían que no tenían demasiado que
perder y, entonces, podían arriesgarse”?
miércoles, 6 de junio de 2012
Los Incas
Lee el capítulo "Los Incas" y resuelve las siguientes consignas:
- ¿Qué aspectos del Incanato muestran que tenían una administración centralizada?
- ¿Qué obligaciones tenía el pueblo frente al estado y qué derechos se preservaban las comunidades locales?
- ¿Qué beneficios les traía contar con "nichos ecológicos"?
- Compara el callpulli de los aztecas con los ayllu de los incas.
- Dibuja la pirámide social inca.
- ¿Por qué el autor del libro dice que el Incanato no estaba exento de tensiones?
- Enumera cuatro argumentos por los cuales podemos decir que los incas eran una "civilización".
Historia del Perú antiguo
Un video que narra los cambios desde el poblamiento hasta la conformación del Tawantinsuyu
domingo, 6 de mayo de 2012
Mesoamérica: el mundo de los aztecas
Lee el capítulo Mesoamérica: el mundo de los aztecas (corresponde
a las páginas 48 a 53 del libro fotocopiado en el módulo) y responde:
2.
Elabora dos listas de ocupaciones en la sociedad
azteca: una de las productivas (destinadas a la producción de alimentos) y otra
de improductivas (de quienes vivían del excedente que producían los
agricultores)
3.
¿Qué significa que el estado azteca era
multiétnico? ¿Todos los pueblos que lo conformaban eran considerados con los
mismos derechos? Justifica tu respuesta.
4.
Dibuja una pirámide y completa los nombres de los distintos estratos que
conformaban la sociedad azteca.
5.
¿Por qué podemos afirmar que el Estado azteca
era muy poderoso?
a) Explica con tus palabras la siguiente frase: “Sin
embargo, a nivel local, el Estado no tenía tanta influencia, y los pobladores
gozaban de una relativa autonomía…”
6.
A partir de la lectura de los apartados “Legitimación
del poder” y “Un gobierno diferente” define los siguientes conceptos:
- Monarquía teocrática
- Poder basado en el consentimiento
- Poder coercitivo.
7.
Busca información sobre la práctica de sacrificios
humanos entre los aztecas y averigua porqué los realizaban.
La conformación de sociedades jerarquizadas en América
Lee las páginas 45 a 47 del libro
Historia 2 y responde:
1. Explica
con tus palabras la relación entre el cambio climático de hace 9.000 años con
el surgimiento de la agricultura en América.
2. ¿Por
qué en los pueblos cazadores – recolectores no había guerreros y artesanos, y
en las sociedades agrícolas sí?
3. ¿Las
sociedades agrícolas son igualitarias? ¿Por qué?
sábado, 5 de mayo de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
Los primeros pobladores del continente
Lee el texto “La arqueología y los indios de la pampa”
(desde el subtítulo “Los primeros pobladores hasta “La talla de piedra”) y
responde las siguientes consignas:
1. Realiza
una lista de los saberes o conocimientos que necesitaban los pueblos cazadores
– recolectores para poder sobrevivir.
2. ¿Por
qué los antropólogos dicen que las sociedades cazadoras – recolectoras eran
igualitarias?
a) ¿Nuestra
sociedad es igualitaria? Fundamenta tu respuesta.
3. ¿Qué
quiere decir el autor de “La talla de piedra” cuando afirma: “Un equipo modesto
de herramientas, no necesariamente implica un pensamiento simple o poco
elaborado”?
a) ¿Estás de
acuerdo con esa afirmación? Fundamenta.
lunes, 9 de abril de 2012
El poblamiento de América: un debate sin fin
Prous, André. “El poblamiento de América: un
debate sin fin”. Artículo traducido y adaptado del originalmente publicado en
Ciência Hoje,vol. 25, n.º 149 (1999). Tomado de: Ciencia hoy.
El poblamiento de América: un debate sin fin
Las discusiones sobre la época en que los
primeros humanos llegaron a América es un tema central, en el medio científico,
desde hace mucho tiempo. Pero ese problema, que provoca debates tan apasionados
suscita otra duda, igualmente relevante, relativa al trayecto que habrían
seguido para alcanzar el continente. Los trabajos presentados, por
investigadores norteamericanos y canadienses, en el simposio sobre el origen de
la población de las Américas, realizado el año pasado en la Universidad del
Estado de Oregon, sugieren que, pese a estar periódicamente disponible, el
corredor formado entre los glaciares de las Montañas Rocallosas de los Estados
Unidos y la región del Labrador, al norte de Canadá, no ofrecía condiciones
adecuadas para la supervivencia humana. Esto viene a reforzar una hipótesis
lanzada hace un tiempo, raramente admitida por los especialistas, que sostiene
que el hombre pudo haber penetrado en América por el litoral pacífico, rodeando
los glaciares de las Rocallosas, luego de atravesar el estrecho de Bering.
Mientras se aguardan, entretanto, pruebas seguras se prevé una fuerte discusión
académica en torno a esta tesis. En lo que se refiere a cuándo entraron los
primeros grupos humanos al continente, los supuestos vestigios anteriores a
12,5 mil años aún son controvertidos, aunque se sabe que el hombre llegó a
América del Norte con anterioridad a esa fecha.
Métodos de investigación
Los métodos de investigación pueden ser biológicos, lingüísticos y arqueológicos. Los primeros consisten en estudiar las características morfológicas y genéticas (análisis de ADN) de los indios actuales o de los esqueletos y restos momificados de las poblaciones antiguas. De tal modo, se pueden comparar las poblaciones amerindias antiguas con las actuales con el propósito de verificar si son oriundas de uno o de varios troncos genéticos y, también, analizar su eventual parentesco con poblaciones actuales y prehistóricas de otras partes del mundo. Los lingüistas estudian las semejanzas y diferencias entre las lenguas amerindias con el objeto de determinar el grado de parentesco entre ellas. También intentaron encontrar un “reloj lingüístico” capaz de determinar el tiempo necesario para producir la diversidad de las lenguas actuales y, a partir de ahí, estimar la época en que los primeros hombres llegaron al continente. Los arqueólogos buscan vestigios materiales (restos de viviendas y alimentos, instrumentos, esqueletos, etc.) de la presencia humana preservados en la tierra. En ciertas circunstancias disponen de un “reloj atómico” (tal el caso del carbono 14) bastante confiable para datar esos vestigios o los estratos sedimentarios donde se los descubre.
Métodos de investigación
Los métodos de investigación pueden ser biológicos, lingüísticos y arqueológicos. Los primeros consisten en estudiar las características morfológicas y genéticas (análisis de ADN) de los indios actuales o de los esqueletos y restos momificados de las poblaciones antiguas. De tal modo, se pueden comparar las poblaciones amerindias antiguas con las actuales con el propósito de verificar si son oriundas de uno o de varios troncos genéticos y, también, analizar su eventual parentesco con poblaciones actuales y prehistóricas de otras partes del mundo. Los lingüistas estudian las semejanzas y diferencias entre las lenguas amerindias con el objeto de determinar el grado de parentesco entre ellas. También intentaron encontrar un “reloj lingüístico” capaz de determinar el tiempo necesario para producir la diversidad de las lenguas actuales y, a partir de ahí, estimar la época en que los primeros hombres llegaron al continente. Los arqueólogos buscan vestigios materiales (restos de viviendas y alimentos, instrumentos, esqueletos, etc.) de la presencia humana preservados en la tierra. En ciertas circunstancias disponen de un “reloj atómico” (tal el caso del carbono 14) bastante confiable para datar esos vestigios o los estratos sedimentarios donde se los descubre.
Los indicios
Evidencias incuestionables de la presencia humana entre 11,5 y 12 mil años atrás, fueron hallados en abrigos rocosos o, más raramente, a cielo abierto en California y México (América del Norte) y en Chile central, Perú y en las regiones central y nordeste del Brasil (América del Sur). Los sitios que dan lugar a esta afirmación tan categórica han aportado instrumentos de piedra lascada hechos con materia prima de buena calidad traída de afuera de la región. Muchos de esos artefactos que fueron tallados por medio de golpes precisos, son muy complejos como para haber sido ocasionados por los fenómenos naturales. Se han fechado maderas carbonizadas de antiguos fogones y, por estar en asociación con artefactos, es posible inferir que son el resultado de la acción humana. Muchas veces es posible hallar en estos sitios arqueológicos restos de los alimentos que consumían los pobladores más antiguos. El estudio de las condiciones en que se depositaron los sedimentos (la tierra donde se encontraron los restos arqueológicos) permite verificar si hubo perturbaciones posteriores que pudieron haber mezclado artefactos de distintas épocas. A partir de 11 mil años atrás, aparecen también esqueletos, que son particularmente numerosos en localidades cercanas a Lagoa Santa (estado de Mato Grosso, Brasil): Lapa Vermelha, Cerca Grande y Santana do Riacho. Existen varios sitios, incluso en el Brasil, con indicios de una ocupación posiblemente más antigua. Lamentablemente, todos presentan algún inconveniente que impide llegar a una conclusión definitiva. Varios parecen contener artefactos de piedra, hechos a partir de rocas de la misma localidad o traídas por fenómenos naturales. Son tan toscos que el lascado rudimentario pudo haber sido el resultado de un choque accidental: pedazos de bloques de techo que al caer unos sobre otros se lascan espontáneamente. Los restos de carbón y las piedras quemadas pueden haber sido producidos por la acción de rayos. Si bien en otros casos los instrumentos y los fogones parecían incuestionables, hay indicios de que las capas sedimentarias fueron perturbadas y de que los vestigios arqueológicos pudieron haberse infiltrado desde una capa más reciente.
No hay por qué rechazar a priori la posibilidad de una presencia humana de gran antigüedad en América, pero las evidencias deben ser meticulosamente analizadas. Muchas veces los arqueólogos interpretan los datos disponibles de maneras muy distintas, lo cual desorienta al público que termina por no saber a quién creer. En los últimos años, la prensa difundió la existencia de sitios arqueológicos que probarían la presencia del hombre en el Brasil hace decenas y hasta centenas de miles de años. Es preciso que se sepa que los especialistas están lejos de alcanzar unanimidad en torno de este asunto. De cualquier modo, si había gente en el sur de los EE. UU. hace 11,5 mil años y en Chile hace 12,5 mil años, se deduce que sus antepasados tuvieron que haber penetrado por el norte del continente –después de recorrer miles de kilómetros– mucho tiempo antes.
Evidencias incuestionables de la presencia humana entre 11,5 y 12 mil años atrás, fueron hallados en abrigos rocosos o, más raramente, a cielo abierto en California y México (América del Norte) y en Chile central, Perú y en las regiones central y nordeste del Brasil (América del Sur). Los sitios que dan lugar a esta afirmación tan categórica han aportado instrumentos de piedra lascada hechos con materia prima de buena calidad traída de afuera de la región. Muchos de esos artefactos que fueron tallados por medio de golpes precisos, son muy complejos como para haber sido ocasionados por los fenómenos naturales. Se han fechado maderas carbonizadas de antiguos fogones y, por estar en asociación con artefactos, es posible inferir que son el resultado de la acción humana. Muchas veces es posible hallar en estos sitios arqueológicos restos de los alimentos que consumían los pobladores más antiguos. El estudio de las condiciones en que se depositaron los sedimentos (la tierra donde se encontraron los restos arqueológicos) permite verificar si hubo perturbaciones posteriores que pudieron haber mezclado artefactos de distintas épocas. A partir de 11 mil años atrás, aparecen también esqueletos, que son particularmente numerosos en localidades cercanas a Lagoa Santa (estado de Mato Grosso, Brasil): Lapa Vermelha, Cerca Grande y Santana do Riacho. Existen varios sitios, incluso en el Brasil, con indicios de una ocupación posiblemente más antigua. Lamentablemente, todos presentan algún inconveniente que impide llegar a una conclusión definitiva. Varios parecen contener artefactos de piedra, hechos a partir de rocas de la misma localidad o traídas por fenómenos naturales. Son tan toscos que el lascado rudimentario pudo haber sido el resultado de un choque accidental: pedazos de bloques de techo que al caer unos sobre otros se lascan espontáneamente. Los restos de carbón y las piedras quemadas pueden haber sido producidos por la acción de rayos. Si bien en otros casos los instrumentos y los fogones parecían incuestionables, hay indicios de que las capas sedimentarias fueron perturbadas y de que los vestigios arqueológicos pudieron haberse infiltrado desde una capa más reciente.
No hay por qué rechazar a priori la posibilidad de una presencia humana de gran antigüedad en América, pero las evidencias deben ser meticulosamente analizadas. Muchas veces los arqueólogos interpretan los datos disponibles de maneras muy distintas, lo cual desorienta al público que termina por no saber a quién creer. En los últimos años, la prensa difundió la existencia de sitios arqueológicos que probarían la presencia del hombre en el Brasil hace decenas y hasta centenas de miles de años. Es preciso que se sepa que los especialistas están lejos de alcanzar unanimidad en torno de este asunto. De cualquier modo, si había gente en el sur de los EE. UU. hace 11,5 mil años y en Chile hace 12,5 mil años, se deduce que sus antepasados tuvieron que haber penetrado por el norte del continente –después de recorrer miles de kilómetros– mucho tiempo antes.
Los actores
¿Quiénes eran los primeros inmigrantes? Nada podemos decir con respecto a los posibles indígenas de más de 12 mil años de antigüedad. Sin embargo, a partir de ese momento se constata la presencia de poblaciones diferentes tanto de los actuales asiáticos como de los indios modernos. Sólo a partir de aproximadamente 8 mil años antes del presente, hay evidencias de hombres con rasgos asiáticos, llamados “mongolizados”, y bastante parecidos a los indígenas actuales. Estudios recientes sugieren que los primeros americanos (identificados con la cultura Clovis en los EE. UU. y otras culturas de la misma época en América del Sur) descendían de una población no mongolizada del Asia central. Parte de esa población habría migrado al sur, llegando a Australia, en tanto que otra habría viajado al norte, penetrando en América. Así, se puede explicar la semejanza entre el llamado hombre de Lagoa Santa y las poblaciones aborígenes de Australia, aunque tengamos la certeza de que no hubo navegación entre ambos continentes. En la región de origen, esos primitivos “homo sapiens” habrían sido sustituidos por poblaciones mongolizadas que, a su vez, produjeron nuevas oleadas migratorias en dirección a América. Esa hipótesis, que aún está en discusión, sugiere que en América penetraron cuatro oleadas migratorias principales desde Asia –los esquimales representan la última– y que por lo menos dos de ellas habrían alcanzado América del Sur.
¿Quiénes eran los primeros inmigrantes? Nada podemos decir con respecto a los posibles indígenas de más de 12 mil años de antigüedad. Sin embargo, a partir de ese momento se constata la presencia de poblaciones diferentes tanto de los actuales asiáticos como de los indios modernos. Sólo a partir de aproximadamente 8 mil años antes del presente, hay evidencias de hombres con rasgos asiáticos, llamados “mongolizados”, y bastante parecidos a los indígenas actuales. Estudios recientes sugieren que los primeros americanos (identificados con la cultura Clovis en los EE. UU. y otras culturas de la misma época en América del Sur) descendían de una población no mongolizada del Asia central. Parte de esa población habría migrado al sur, llegando a Australia, en tanto que otra habría viajado al norte, penetrando en América. Así, se puede explicar la semejanza entre el llamado hombre de Lagoa Santa y las poblaciones aborígenes de Australia, aunque tengamos la certeza de que no hubo navegación entre ambos continentes. En la región de origen, esos primitivos “homo sapiens” habrían sido sustituidos por poblaciones mongolizadas que, a su vez, produjeron nuevas oleadas migratorias en dirección a América. Esa hipótesis, que aún está en discusión, sugiere que en América penetraron cuatro oleadas migratorias principales desde Asia –los esquimales representan la última– y que por lo menos dos de ellas habrían alcanzado América del Sur.
¿Podemos llegar a una conclusión definitiva?
Mientras que la arqueología tiene pruebas
fehacientes de la presencia humana en América unos 12 a 11 mil años antes del
presente, los lingüistas y estudiosos del ADN, por su parte, creen que la
diversificación biológica y lingüística que se verifica en el continente
permite suponer una antigüedad mayor, del orden de los 20 a 30 mil años. Los
arqueólogos no deben descartar esa posibilidad, pero el hecho de que los primeros
habitantes hayan sido probablemente poco numerosos hace que las posibilidades
de hallar las evidencias de su presencia sean remotas. Si alguno de los
yacimientos arqueológicos controvertidos que hemos mencionado, fueran en
realidad una evidencia de la presencia antigua del hombre americano, esto
significaría que este trabajaba la piedra de un modo rudimentario, más que nada
si tenemos en cuenta la habilidad de las poblaciones contemporáneas de otras
partes del mundo. Esa hipótesis es factible, ya que en el trópico la madera
pudo haber sido mucho más utilizada que la piedra. Los científicos deben, por
lo tanto, continuar buscando indicios de los primeros americanos y debatir su
validez caso por caso. En la investigación arqueológica, que es una disciplina
que no pertenece al campo de las ciencias experimentales, es esencial el papel
de la discusión. Los “abogados del diablo” son necesarios para obligar a los
que sostienen la existencia de sitios supuestamente pleistocénicos en América a
verificar su información, refinar los argumentos y examinar sus aseveraciones.
Pero no siempre es fácil discutir este tema –actualmente uno de los más
polémicos de la arqueología americana– dentro de los límites aconsejables del
respeto mutuo. *Se entiende por cultura Clovis (también cultura llano) a
aquella que fue considerada a mediados del siglo XX como la más antigua cultura
indígena en América, con una antigüedad de 13.500 años, en los últimos años de
la última glaciación (era de hielo). Los descubrimientos sobre esta cultura
sostuvieron durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo XX, lo que se
conoce como el Consenso Clovis, fundamento de lateoría del poblamiento tardío
del continente americano. A partir de las dos últimas décadas del siglo XX,
nuevas investigaciones científicas han cuestionado las conclusiones del
Consenso Clovis sosteniendo la existencia de culturas amerindias mucho más
antiguas
Un argentino presenta nueva teoría del poblamiento de América
Artículo publicado en el diario La Nación, 20 de agosto de 2008.
Un argentino presenta nueva teoría del poblamiento de América
Un argentino presenta nueva teoría del poblamiento de América
Un modelo presentado hoy en México por el
científico argentino José Luis Lanata explica la entrada y expansión del hombre
en América desde el estrecho de Bering, hace 18.000 años, hasta su llegada a la
Patagonia hace 9.000. Esta hipótesis contradice algunas teorías recientes
formuladas por los investigadores, que ponen en duda que el estrecho que separa
Alaska (EE. UU.) de Kamchatka (Rusia) fuese la única vía de entrada del
"homo sapiens" en el continente. Esos especialistas basan su
argumentación en el hecho de que los huesos más antiguos hallados hasta hoy en
América tienen una edad estimada de 12.700 años y han aparecido en México, no
en Canadá o Estados Unidos, así como en el hallazgo de restos óseos de
filiación europea en yacimientos de Norteamérica.
Lanata y su equipo de la Universidad Maimónides de Buenos Aires han elaborado un modelo matemático que toma en cuenta la existencia de 18 ecosistemas diferentes en el continente en lapsos de mil años, así como factores humanos como la tasa de natalidad y el acceso a recursos alimentarios. Con este modelo, el equipo encabezado por Lanata hizo proyecciones para trazar el mapa de la expansión del hombre en América utilizando diferentes tasas de crecimiento poblacional.
Su conclusión fue que para alcanzar la Patagonia hace 9.000 años, cuando los arqueólogos estiman que se produjo la llegada del hombre a la zona, la tasa de crecimiento poblacional de los primeros americanos tuvo que ser del tres o el cuatro por ciento. Esta cifra, explicó Lanata, “es altísima” si la comparamos con el índice de crecimiento poblacional de sociedades de cazadores recolectores, próximo al uno por ciento. "Con un crecimiento normal del 1% o el 1,5%" el hombre se habría extinguido en el área del estrecho de Bering y no habría podido ocupar América, recalcó. Sin embargo, en su opinión, en el caso de América el elevado crecimiento de la población se dio porque el hombre pasó de zonas frías a zonas templadas o cálidas, condiciones en las que la especie humana crece más rápidamente, al contrario de lo que sucedió en "el Viejo Mundo".
Otro de los argumentos que Lanata utilizó para defender su modelo es que una tasa de crecimiento del tres o el cuatro por ciento sería el mínimo necesario para la formación de los 4,5 haplogrupos (poblaciones con un antecesor genético común) que existen en el continente. “La evidencia de la dispersión humana en América del Norte y Central indica que poblaciones de cazadores recolectores ingresaron a través de Beringia, un puente terrestre que unía América con Asia en distintos períodos durante el Pleistoceno final, hace entre 18.000 y 20.000 años”, publica el equipo en Physical Review .
Desde ese primer punto de partida que hoy está ocupado por el estrecho de Bering, el hombre se topó varios miles de años más tarde con otro cuello de botella espacial al sur de América Central. “Nuestras simulaciones arrojan que un mínimo de 600-700 individuos debieron arribar o estar en El Darién (Panamá) durante la entrada en América del Sur”, calculan Lanata, Osella y Martino. Si el grupo de “adelantados” hubiera sido de menos personas, la dispersión no habría sido exitosa y se habrían extinguido en el intento, según las estimaciones que tienen en cuenta innumerables factores, como el crecimiento demográfico y la capacidad de sustento del ambiente; es decir, la potencialidad de una región para satisfacer las demandas de alimento y supervivencia. “Los físicos -explica Osella– estamos acostumbrados a experimentar cómo se desplaza un fluido en un medio poroso bajo ciertas condiciones. Uno asemeja estos modelos a los obstáculos con que nuestros antepasados se toparon, como ríos, montañas, la condición ambiental de la época y cómo el hombre los fue sorteando, sumado a tasas de crecimiento, muerte y demás.” Las fórmulas y el resto de los datos se cargan en programas de computación.
Un antepasado virtual surge en el monitor. “Uno simula todas las opciones posibles y de este modo calcula cuánto demoró el hombre en llegar desde lo que era Alaska hasta Tierra del Fuego. Luego se comparan estos resultados con los datos que se obtienen de hallazgos arqueológicos y coincide el tiempo estimado por los físicos con las fechas que arrojan esos restos”, agrega. Según las estimaciones obtenidas, la dispersión en América del Sur fue especial. "En general se ha discutido ‘el poblamiento’ de América como un solo paquete. Los diferentes modelos que hemos desarrollado coinciden en mostrar a América del Sur como algo distinto, con su propia dinámica poblacional y propia trayectoria histórica. Creemos que fue un proceso rápido de dispersión, más que en el caso de América del Norte, y que pudo llevar como máximo 2.000 años, quizá varios cientos de años menos”, enfatiza Lanata desde Inglaterra, donde posee el título de Profesor Simón Bolívar del Centro Leverhulme para el Estudio sobre la Evolución Humana de la Universidad de Cambridge. Con estos datos, el equipo construyó mapas sobre cómo habría sido la migración humana inicial de América. “En todos los casos, los modelos muestran que, por un lado, la península de Yucatán, el sur de México y Guatemala y, por el otro, la región amazónica fueron regiones donde la densidad poblacional pudo ser alta desde los primeros momentos de la dispersión inicial. Esto es diferente de lo que se creía antes, cuando se esperaba más población al Norte que en el Sur; simplemente porque se había poblado primero”, indica Lanata.
Los resultados de estos modelos que simularon el pasado coinciden con los descubrimientos arqueológicos en territorio sudamericano. Este minucioso estudio del ayer con técnicas del futuro es otra forma de echar luz sobre cómo fue el camino inicial del Homo sapiens en América. Desde la Universidad de Cambridge, donde trabaja, Lanata comenta que este estudio “muestra que investigadores y docentes de ciencias totalmente diferentes pueden trabajar en conjunto”. Además, señala, los resultados “sirven como modelos para confrontar con otros casos en el mundo". Por ejemplo, dice, “estamos viendo que habría una capacidad innata de dispersión en nuestra especie. Pero parece que al salir de África, la dinámica se agilizó, se aceleró. América, y América del Sur en particular, es el caso ‘testigo’ para esto y muchos colegas de diferentes partes del mundo lo han comenzado a comprender a partir de las investigaciones que hemos desarrollado en conjunto”.
Lanata y su equipo de la Universidad Maimónides de Buenos Aires han elaborado un modelo matemático que toma en cuenta la existencia de 18 ecosistemas diferentes en el continente en lapsos de mil años, así como factores humanos como la tasa de natalidad y el acceso a recursos alimentarios. Con este modelo, el equipo encabezado por Lanata hizo proyecciones para trazar el mapa de la expansión del hombre en América utilizando diferentes tasas de crecimiento poblacional.
Su conclusión fue que para alcanzar la Patagonia hace 9.000 años, cuando los arqueólogos estiman que se produjo la llegada del hombre a la zona, la tasa de crecimiento poblacional de los primeros americanos tuvo que ser del tres o el cuatro por ciento. Esta cifra, explicó Lanata, “es altísima” si la comparamos con el índice de crecimiento poblacional de sociedades de cazadores recolectores, próximo al uno por ciento. "Con un crecimiento normal del 1% o el 1,5%" el hombre se habría extinguido en el área del estrecho de Bering y no habría podido ocupar América, recalcó. Sin embargo, en su opinión, en el caso de América el elevado crecimiento de la población se dio porque el hombre pasó de zonas frías a zonas templadas o cálidas, condiciones en las que la especie humana crece más rápidamente, al contrario de lo que sucedió en "el Viejo Mundo".
Otro de los argumentos que Lanata utilizó para defender su modelo es que una tasa de crecimiento del tres o el cuatro por ciento sería el mínimo necesario para la formación de los 4,5 haplogrupos (poblaciones con un antecesor genético común) que existen en el continente. “La evidencia de la dispersión humana en América del Norte y Central indica que poblaciones de cazadores recolectores ingresaron a través de Beringia, un puente terrestre que unía América con Asia en distintos períodos durante el Pleistoceno final, hace entre 18.000 y 20.000 años”, publica el equipo en Physical Review .
Desde ese primer punto de partida que hoy está ocupado por el estrecho de Bering, el hombre se topó varios miles de años más tarde con otro cuello de botella espacial al sur de América Central. “Nuestras simulaciones arrojan que un mínimo de 600-700 individuos debieron arribar o estar en El Darién (Panamá) durante la entrada en América del Sur”, calculan Lanata, Osella y Martino. Si el grupo de “adelantados” hubiera sido de menos personas, la dispersión no habría sido exitosa y se habrían extinguido en el intento, según las estimaciones que tienen en cuenta innumerables factores, como el crecimiento demográfico y la capacidad de sustento del ambiente; es decir, la potencialidad de una región para satisfacer las demandas de alimento y supervivencia. “Los físicos -explica Osella– estamos acostumbrados a experimentar cómo se desplaza un fluido en un medio poroso bajo ciertas condiciones. Uno asemeja estos modelos a los obstáculos con que nuestros antepasados se toparon, como ríos, montañas, la condición ambiental de la época y cómo el hombre los fue sorteando, sumado a tasas de crecimiento, muerte y demás.” Las fórmulas y el resto de los datos se cargan en programas de computación.
Un antepasado virtual surge en el monitor. “Uno simula todas las opciones posibles y de este modo calcula cuánto demoró el hombre en llegar desde lo que era Alaska hasta Tierra del Fuego. Luego se comparan estos resultados con los datos que se obtienen de hallazgos arqueológicos y coincide el tiempo estimado por los físicos con las fechas que arrojan esos restos”, agrega. Según las estimaciones obtenidas, la dispersión en América del Sur fue especial. "En general se ha discutido ‘el poblamiento’ de América como un solo paquete. Los diferentes modelos que hemos desarrollado coinciden en mostrar a América del Sur como algo distinto, con su propia dinámica poblacional y propia trayectoria histórica. Creemos que fue un proceso rápido de dispersión, más que en el caso de América del Norte, y que pudo llevar como máximo 2.000 años, quizá varios cientos de años menos”, enfatiza Lanata desde Inglaterra, donde posee el título de Profesor Simón Bolívar del Centro Leverhulme para el Estudio sobre la Evolución Humana de la Universidad de Cambridge. Con estos datos, el equipo construyó mapas sobre cómo habría sido la migración humana inicial de América. “En todos los casos, los modelos muestran que, por un lado, la península de Yucatán, el sur de México y Guatemala y, por el otro, la región amazónica fueron regiones donde la densidad poblacional pudo ser alta desde los primeros momentos de la dispersión inicial. Esto es diferente de lo que se creía antes, cuando se esperaba más población al Norte que en el Sur; simplemente porque se había poblado primero”, indica Lanata.
Los resultados de estos modelos que simularon el pasado coinciden con los descubrimientos arqueológicos en territorio sudamericano. Este minucioso estudio del ayer con técnicas del futuro es otra forma de echar luz sobre cómo fue el camino inicial del Homo sapiens en América. Desde la Universidad de Cambridge, donde trabaja, Lanata comenta que este estudio “muestra que investigadores y docentes de ciencias totalmente diferentes pueden trabajar en conjunto”. Además, señala, los resultados “sirven como modelos para confrontar con otros casos en el mundo". Por ejemplo, dice, “estamos viendo que habría una capacidad innata de dispersión en nuestra especie. Pero parece que al salir de África, la dinámica se agilizó, se aceleró. América, y América del Sur en particular, es el caso ‘testigo’ para esto y muchos colegas de diferentes partes del mundo lo han comenzado a comprender a partir de las investigaciones que hemos desarrollado en conjunto”.
Actividad sobre el poblamiento americano
Teorías del Poblamiento Americano
1.
Lee los artículos “El poblamiento de América: un
debate sin fin” y “Un argentino presenta nueva teoría del poblamiento de
América”.
2.
Explica en no más de tres renglones qué significa
el título de cada artículo.
3.
Enuncia qué evidencias científicas utilizan los
biólogos, los arqueólogos y los lingüistas.
4.
¿Cuáles son las dificultades que tienen los
arqueólogos para comprobar su hipótesis?
5.
¿Por qué es tan importante saber si los primeros
americanos tenían rasgos “mongolizados”?
6.
Menciona las pruebas científicas que permiten
dudar de la hipótesis que afirma que los primeros pobladores llegaron hace doce
mil años caminando por el Estrecho de Bering.
7.
¿Cómo explica José Lanata que los primeros
pobladores lograron ocupar todo el continente en sólo nueve mil años?
Las Teorías del Poblamiento de América
Existen evidencias científicas de que el continente americano fue
poblado hace más de 20.000 años.
Hasta hace algunos años, los expertos coincidían en que los primeros habitantes habían llegado desde el norte. Creían que habían cruzado el Estrecho de Bering hace 12.000 años cuando el nivel del mar estaba bajo por la glaciación.
Hasta hace algunos años, los expertos coincidían en que los primeros habitantes habían llegado desde el norte. Creían que habían cruzado el Estrecho de Bering hace 12.000 años cuando el nivel del mar estaba bajo por la glaciación.
Sin embargo, el "Caso Monteverde" puso en dudas esa teoría. En
Monteverde, en la costa de Chile, los arqueólogos hallaron indicios de una
población de hace 12.500 años.
Ante esto, ya no creen que sólo llegaron desde el Norte. Hay tres
teorías: la asiática, la polinésica-melanésica y la australiana.
La Teoría
Asiática de Álex Hrdlicka
En 1908, antropólogo Álex Hrdlicka pleanteó que los primeros pobladores
de América fueron los cazadores paleomongoloides asiáticos que ingresaron
navegando en balsas por el estrecho de Bering a finales de la glaciación
de Winsconsin (10000 a.C. aproximadamente). Hoy se sabe que no fue navegando,
sino caminando por el Istmo de Beringia, una faja de tierra que quedó
descubierta por el descenso del nivel del mar a finales del periodo
Pleistoceno. Los inmigrantes asiáticos habrían ingresado por el valle de Yucón
de Alaska, para después avanzar por el resto del continente
Esta teoría se apoya en las semejanzas
antroposomáticas entre el hombre asiático y los amerindios: cabellos lacios
y oscuros, ojos con pliegue mongólico, pómulos anchos y salientes, dientes en
forma de pala, rareza de pilosidad en la cara, la "mancha lumbar" en
los bebés.
Hrdlicka era partidario del origen
monoracial del poblamiento de América. Según él, entre los indios de
América (mayas, quechuas o patagones) hay un conjunto de caracteres comunes que
sugieren un origen común general. Este “aire de familia” se debería a que todos
descienden de un tronco común: el asiático mongoloide.
Es importante
recalcar que Hrdlicka era firme partidario de un poblamiento reciente, para él
las primeras bandas llegaron recién hacia el 10000 a.C., al finalizar la úlima
glaciación (Wisconsin) del periodo Pleistoceno.
Si bien es
cierto, la teoría asiática es ampliamente aceptada por la comunidad científica
internacional, Hrdlicka tuvo y tiene detractores. El punto más atacado es su
tesis monoracial. Sus críticos (Paul Rivet y
Mendes Correa, por ejemplo) consideran que, aparte de los
mongoloides, también llegaron otros grupos migratorios paleolíticos, como
melanésicos y australianos; es decir sostienen una tesis poliracial.
Otra de las teorías clásicas es
la de Paul Rivet, para quien la población indígena americana es el
resultado de cierto número de migraciones, unas por el estrecho de Bering y
otras a través del Océano Pacífico.
Rivet tomó como base para su
teoría, datos de múltiples evidencias como: rasgos biofísicos (estatura, color
de piel, etc.), datos culturales y lingüísticos, tanto de los asiáticos, como
de los americanos y oceánicos, con el objetivo de encontrar correspondencias
que le permitieran reconstruir las posibles rutas migratorias que habrían
seguido los primeros hombres americanos.
Refutó la tesis monoracial de
Hrdlicka, postulando varias corrientes migratorias aparte de la
asiática-mongoloide. Sostiene que también poblaron América los melanésicos
y polinésicos a través de rutas transpacíficas, inclusive reconoce una
inmigración australiana. Por ello la teoría de Paul Rivet es llamada “poliracial”.
La Melanesia es una región
insular de Oceanía conformada por islas como Nueva Guinea, Nueva Caledonia,
Nuevas Hébridas y Fiji. Sus habitantes son de raza negra y tienen fama de ser
buenos navegantes. Según Paul Rívet, a comienzos del Holoceno, los melanésicos
cruzaron el Océano Pacífico en canoas llamadas piraguas de balancín y ayudados
por las corrientes marinas habrían llegado por Centroamérica, para luego
dispersarse a otras regiones del continente americano.
Sus principales argumentos son:
Sus principales argumentos son:
1. Antropológicos: semejanza ósea y sanguínea entre los melanesios y
los hombres de Lagoa-Santa, antiguos cazadores que habitaron Brasil unos 6000
a.n.e.
2. Etnográficos: costumbres y rituales comunes entre tribus
melanésicas amazónicas. Por ejemplo, la cacería de cabezas trofeo y la
mutilación de falanges en señal de duelo.
3. Culturales: uso de hamacas, mosquiteros, porras estrelladas,
tambores de madera, puentes colgantes, etc.
4. Lingüísticos: semejanza entre vocablos melanésicos con la de los
indios Hoka de Norteamérica.
La Teoría
Polinésica
Habitantes de los archipiélagos
polinésicos, los maorís, habrían cruzado el Pacífico aprovechando sus
excelentes técnicas de navegación, para llegar por las costas occidentales de
Sudamérica. Aunque estos viajes habrían sido muy recientes –desde el primer
milenio de la era cristiana- dejaron importantes huellas de su presencia en las
culturas de este continente. Rivet sustentó la llegada de los polinésicos al
descubrir una serie de semejanzas con las culturas andinas:
Semejanzas lingüísticas: palabras maorís semejantes al quechua de Perú: kumara (camote), uno (agua), pucara (fortaleza), etc.
Semejanzas culturales: uso común de la pachamanca, la taqlla o palo
cavador, cultivos, dioses y leyendas. Semejanzas lingüísticas: palabras maorís semejantes al quechua de Perú: kumara (camote), uno (agua), pucara (fortaleza), etc.
Es
importante destacar que la semejanza cultural entre la cultura andina y
polinésica es incuestionable; sin embargo, algunos estudiosos consideran que
éstas se deben, principalmente, a viajes realizados por navegantes peruanos en
la época pre-hispánica.
La Teoría
Australiana de Méndez Correa
El portugués Antonio Méndez
Correa fue el principal defensor de una inmigración australiana, a
través de la Antártida. Según su teoría, los australianos utilizaron sencillas
balsas para llegar a Tasmania, las islas Auckland y la Antártida. Este
gélido continente habría sido atravesado cuando gozaba de un “óptimun
climáticus” (periodo de clima óptimo), unos 4 000 años a.C., durante el
Holoceno. Después de varios siglos de recorrido por las costas antárticas,
habrían arribado al Cabo de Hornos en la Tierra del Fuego y, más tarde,
poblaron la Patagonia
Méndez Correa estudió en la
década de 1920, a los indígenas de la Patagonia y la Tierra del Fuego
(Onas, Kon, Tehuelches, Alakalufes y Yagán) encontrando similitudes
físicas, linguísticas y etnográficas con los aborígenes australianos. Entre las
semejanzas podemos mencionar el grupo sanguíneo, las formas craneales, la
resistencia al frío, palabras comunes, uso de mantos de piel, chozas en forma
de colmena y el uso del boomerang. También merece mención el zumbador o
churinga, un instrumento musical de uso ritual con modelos muy idénticos en
ambas regiones.
domingo, 8 de abril de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)