lunes, 9 de abril de 2012

Las Teorías del Poblamiento de América

Existen evidencias científicas de que el continente americano fue poblado hace más de 20.000 años.
Hasta hace algunos años, los expertos coincidían en que los primeros habitantes habían llegado desde el norte. Creían que habían cruzado el Estrecho de Bering hace 12.000 años cuando el nivel del mar estaba bajo por la glaciación.
Sin embargo, el "Caso Monteverde" puso en dudas esa teoría. En Monteverde, en la costa de Chile, los arqueólogos hallaron indicios de una población de hace 12.500 años.
Ante esto, ya no creen que sólo llegaron desde el Norte. Hay tres teorías: la asiática, la polinésica-melanésica y la australiana.

La Teoría Asiática de Álex Hrdlicka
En 1908, antropólogo Álex Hrdlicka pleanteó que los primeros pobladores de América fueron los cazadores paleomongoloides asiáticos que ingresaron navegando en balsas por el estrecho de Bering a finales de la glaciación de Winsconsin (10000 a.C. aproximadamente). Hoy se sabe que no fue navegando, sino caminando por el Istmo de Beringia, una faja de tierra que quedó descubierta por el descenso del nivel del mar a finales del periodo Pleistoceno. Los inmigrantes asiáticos habrían ingresado por el valle de Yucón de Alaska, para después avanzar por el resto del continente
Esta teoría se apoya en las semejanzas antroposomáticas entre el hombre asiático y los amerindios: cabellos lacios y oscuros, ojos con pliegue mongólico, pómulos anchos y salientes, dientes en forma de pala, rareza de pilosidad en la cara, la "mancha lumbar" en los bebés.
Hrdlicka era partidario del origen monoracial del poblamiento de América. Según él, entre los indios de América (mayas, quechuas o patagones) hay un conjunto de caracteres comunes que sugieren un origen común general. Este “aire de familia” se debería a que todos descienden de un tronco común: el asiático mongoloide.

Es importante recalcar que Hrdlicka era firme partidario de un poblamiento reciente, para él las primeras bandas llegaron recién hacia el 10000 a.C., al finalizar la úlima glaciación (Wisconsin) del periodo Pleistoceno.

Si bien es cierto, la teoría asiática es ampliamente aceptada por la comunidad científica internacional, Hrdlicka tuvo y tiene detractores. El punto más atacado es su tesis monoracial. Sus críticos (Paul Rivet y Mendes Correa, por ejemplo) consideran que, aparte de los mongoloides, también llegaron otros grupos migratorios paleolíticos, como melanésicos y australianos; es decir sostienen una tesis poliracial.

 La teoría Oceánica de Paul Rívet
Otra de las teorías clásicas es la de Paul Rivet, para quien la población indígena americana es el resultado de cierto número de migraciones, unas por el estrecho de Bering y otras a través del Océano Pacífico.

Rivet tomó como base para su teoría, datos de múltiples evidencias como: rasgos biofísicos (estatura, color de piel, etc.), datos culturales y lingüísticos, tanto de los asiáticos, como de los americanos y oceánicos, con el objetivo de encontrar correspondencias que le permitieran reconstruir las posibles rutas migratorias que habrían seguido los primeros hombres americanos.
Refutó la tesis monoracial de Hrdlicka, postulando varias corrientes migratorias aparte de la asiática-mongoloide. Sostiene que también poblaron América los melanésicos y polinésicos a través de rutas transpacíficas, inclusive reconoce una inmigración australiana. Por ello la teoría de Paul Rivet es llamada “poliracial”.

 La Teoría Melanésica
La Melanesia es una región insular de Oceanía conformada por islas como Nueva Guinea, Nueva Caledonia, Nuevas Hébridas y Fiji. Sus habitantes son de raza negra y tienen fama de ser buenos navegantes. Según Paul Rívet, a comienzos del Holoceno, los melanésicos cruzaron el Océano Pacífico en canoas llamadas piraguas de balancín y ayudados por las corrientes marinas habrían llegado por Centroamérica, para luego dispersarse a otras regiones del continente americano.
Sus principales argumentos son:

1. Antropológicos: semejanza ósea y sanguínea entre los melanesios y los hombres de Lagoa-Santa, antiguos cazadores que habitaron Brasil unos 6000 a.n.e.

2. Etnográficos: costumbres y rituales comunes entre tribus melanésicas amazónicas. Por ejemplo, la cacería de cabezas trofeo y la mutilación de falanges en señal de duelo.

3. Culturales: uso de hamacas, mosquiteros, porras estrelladas, tambores de madera, puentes colgantes, etc.

4. Lingüísticos: semejanza entre vocablos melanésicos con la de los indios Hoka de Norteamérica.

La Teoría Polinésica

Habitantes de los archipiélagos polinésicos, los maorís, habrían cruzado el Pacífico aprovechando sus excelentes técnicas de navegación, para llegar por las costas occidentales de Sudamérica. Aunque estos viajes habrían sido muy recientes –desde el primer milenio de la era cristiana- dejaron importantes huellas de su presencia en las culturas de este continente. Rivet sustentó la llegada de los polinésicos al descubrir una serie de semejanzas con las culturas andinas:
Semejanzas lingüísticas: palabras maorís semejantes al quechua de Perú: kumara (camote), uno (agua), pucara (fortaleza), etc.
Semejanzas culturales: uso común de la pachamanca, la taqlla o palo cavador, cultivos, dioses y leyendas.

Es importante destacar que la semejanza cultural entre la cultura andina y polinésica es incuestionable; sin embargo, algunos estudiosos consideran que éstas se deben, principalmente, a viajes realizados por navegantes peruanos en la época pre-hispánica.

La Teoría Australiana de Méndez Correa

El portugués Antonio Méndez Correa fue el principal defensor de una inmigración australiana, a través de la Antártida. Según su teoría, los australianos utilizaron sencillas balsas para llegar a Tasmania, las islas Auckland y la Antártida. Este gélido continente habría sido atravesado cuando gozaba de un “óptimun climáticus” (periodo de clima óptimo), unos 4 000 años a.C., durante el Holoceno. Después de varios siglos de recorrido por las costas antárticas, habrían arribado al Cabo de Hornos en la Tierra del Fuego y, más tarde, poblaron la Patagonia

Méndez Correa estudió en la década de 1920, a los indígenas de la Patagonia y la Tierra del Fuego (Onas, Kon, Tehuelches, Alakalufes y Yagán) encontrando similitudes físicas, linguísticas y etnográficas con los aborígenes australianos. Entre las semejanzas podemos mencionar el grupo sanguíneo, las formas craneales, la resistencia al frío, palabras comunes, uso de mantos de piel, chozas en forma de colmena y el uso del boomerang. También merece mención el zumbador o churinga, un instrumento musical de uso ritual con modelos muy idénticos en ambas regiones.


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